El Sustituto

Dicen que la gente suele ver las cosas bajo el prisma de a qué se dedica. Pude comprobarlo un día cuando, estando en un grupo de personas, todas profesionales de diferentes áreas, alguien preguntó si se acordaban de Carlos. “¿Cuál, el del pelito negro parado?” preguntó la peluquera. “Ah, el de los dientes chuecos!” dijo el dentista. Y así. Supongo que es difícil no ver las cosas bajo la perspectiva de lo que sabemos, después de todo sólo a través de lo que sabemos podemos buscarle sentido y explicación a las cosas.

Anoche fui a ver El Sustituto (con Angelina Jolie). Tal vez un estudiante o profesional de otra área la encuentre un perfecto ejemplo de otra cosa, pero yo la encontré un perfecto ejemplo de psicología, tanto desde la parte social como de la parte clínica. Y francamente me asusté con la perspectiva clínica.

La psicología y la psiquiatría son un arma de doble filo, y muy afilada. Esto ya lo sabía, no sólo lo he visto u oído sino vivido a través de las experiencias de una amiga cercana, pero por algún motivo ayer me impresionó aún más. Si no han visto la película, les sugiero que no sigan leyendo, pero de todos modos no voy a revelar más de lo que los avances ya hicieron. A la protagonista se le pierde el hijo. La policía, después de meses, dice haberlo encontrado y cuando se lo llevan ésta dice que ese niño no es su hijo. Por supuesto la policía es incapaz de admitir el error y después de algunas cosas logran hacerla pasar por loca y la encierran en un pabellón psiquiátrico. Y es aquí a donde quería llegar.

Una de las cosas que más recuerdo es lo que dijo una de las internas, que no estaba nada loca: Si sonríes, has perdido el contacto con la realidad y estás loca; si no sonríes, estás deprimida y estás loca; y si permaneces neutral, estás catatónica y estás loca. Una vez bajo la etiqueta de “paciente mental” la objetividad puede volverse muy difícil. Cualquier comentario, acción o sentimiento que bien pudiera tener una persona no catalogada como demente enseguida se interpreta como un acto anormal. Si lloras y gritas reclamando tus derechos, estás histérico; si lamentas tu desgracia por estar donde no debes, eres depresivo; si dices que no te pasa nada te dicen que claro que no, con una sonrisa sarcástica.

La psicología y la psiquiatría pueden hacer tanto bien como mal, y por ello hay que tener mucho cuidado. Los psicólogos y psiquiatras también son personas, y como tales también cometen los errores comunes de la psicología diaria, como ver sólo lo que apoya su teoría de que X persona está loca y no ver el resto de las cosas que le dicen que no y que no apoyan su teoría; o darle forma a los hechos, esto es deformándolos, para lograr hacerlos encajar en su diagnóstico. Así que ojo, que el que utilicemos lo que sabemos para poder explicar el mundo no quiere decir que podemos explicar el mundo utilizando lo que sabemos.

Terminando con esta nota y terminado el tema psicológico (la parte social no la comento pues no quiero arruinarles la película, sólo observen la reacción de la gente), puedo decir con toda sinceridad que la película me pareció excelente. Jolie hizo tremendo trabajo y también sus colegas, la trama estaba muy interesante, la fotografía buena y la historia siempre sorprendente. Y por cierto, me encantó el vestuario. Qué buena forma de comenzar el año, con dos películas estupendas como lo han sido ésta y El Curioso Caso de Benjamin Button, que de ser analizada necesitaría una entrada para ella sola, pero vamos, no soy crítica de cine.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: