Campo de guerra: la psiquis

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Foto por mí - Mariposas en el jardín

De todas las clases que he tomado durante la carrera de Psicología, la que más impacto psicológico ha tenido en mi sufrida psiquis ha sido la de Psicología Profunda. Freud podrá tener teorías controvertidas, pero la forma en que explica la dinámica de la mente… ¡Vaya! Me cambió la vida desde el primer día.

A ver, les contaré un poquito. Todos conocemos del inconsciente y del consciente, que son diferentes niveles o partes del aparato de la mente humana. Lo que no todos conocen es que existe un tercero e intermedio: el preconsciente.

El inconsciente es una caja negra a la que nadie puede accesar y donde guardamos sin darnos cuenta cosas que dictaminan nuestra forma de conducirnos y de pensar. Aquí es donde reprimimos o  enterramos recuerdos que lastiman a nuestro Yo y que por ende no deben llegar al consciente, al menos no de forma reconocible para evitar el daño. El problema es que en esta mente inquieta nuestra nada se queda quieto, y todo el material del inconsciente tiene tendencia a querer salir a flote, como un globo que se empuja bajo el agua y que lucha por salir disparado hacia arriba. Aquí es cuando, por ejemplo, tenemos sueños extraños con situaciones inverosímiles. Estas extrañezas no son más que los recuerdos reprimidos que al tratar de llegar a la consciencia son deformados por la barrera entre el inconsciente y el preconsciente de manera que la información no sea reconocida pero se permita una liberación de presión.

El preconsciente es algo así como un intermediario entre la consciencia y la inconsciencia. En él también tenemos guardados recuerdos, deseos y temores que evitan el consciente, pero llegan mucho más fácilmente a éste y podemos reconocer el material. Y entonces soñamos que nos ganamos aquel concurso en el que vamos a participar o que esa persona que amamos nos deja, expresando un deseo o un temor a través de nuestros sueños. Por cierto, con un par de tragos la barrera entre el preconsciente y el consciente se debilita y por eso es que los borrachines suelen hablar de más (¡dato!).

En fin, les echo todo este cuento porque me tiene fascinada. A los que les llame la atención les recomiendo ampliamente las teorías del modelo psicodinámico de Freud y cómo explica el funcionamiento de los sueños, los chistes, lo que hacemos y dejamos de hacer, etc.

Como pueden notar, la psiquis humana es básicamente un campo de guerra. Por un lado quiere hacer algo y por el otro no quiere hacerlo, y estamos en ese eterno ir y venir, hacer y evitar, en el que gastamos un montón de energía.

Anoche tuve un sueño maravilloso en el que ocurría algo que me ilusiona, y fue tan bello que me desperté un poco turulata y no sabía si había pasado o no (de hecho ahora que lo pienso fue como que desperté en otro sueño donde incluso veía fotos de lo que había pasado en el sueño anterior; ¡Ay! Mi preconsciente desilusionado intentando solucionar el asunto). Luego volví a quedarme dormida, y soñé exactamente lo contrario, que lo que anhelo no llegaba a ocurrir y que todo había sido malinterpretaciones de mi parte. Y me levanto hoy a las siete de la mañana fascinada con esta dinámica mental, como buena estudiante de psicología, y con la necesidad de escribir y compartir algo al respecto. De paso recuerdo que tengo que leer bastante material de Psicología Profunda para el próximo jueves, así que de repente por ahí les traigo algún otro cuento acerca de los mecanismos de defensa, que también dan tema para hablar largo.

Les dejo con la única frase que recuerdo de una canción que escribía durante mi sueño y que por lo menos en el sueño me parecía preciosa. Qué lástima no poder recordar con claridad, pero es justamente trabajo de la mente esconderlas rápidamente para evitar cualquier interpretación de aquel material tóxico y peligroso en nuestra consciencia.

¡Nos vemos en un próximo Aprendiendo Psicología con Cynthia!

Why sing if you can’t hear the echoes of feeling behind the notes of your soul.

 

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1 comentario

  1. merygiselle said,

    noviembre 7, 2009 a 12:57 pm

    no se que hacemos despiertas tan temprano pero… jajaja
    da para cosas buenas esto !
    bueno si tengo preconsciente pero lo que si es cierto es que tengo un lucha interna que viene a ser peor que la segunda guerra mundial.. que horror ! quiero ser inconsciente ! jaja.

    chau


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